viernes, 10 de agosto de 2012
Ya lo ves, en la vida todo es cuestión de tiempo.
Poco a poco he ido olvidándote. No ha sido fácil. Pero era lo que había que hacer y lo que quería hacer también, porque ahora no voy a seguir buscando una continuidad a algo que acabó desde que empezó.
Ahora tu recuerdo sigue en mi lo sé, pero ya no duele. Algunas veces pienso en ti, se me dibuja una sonrisa cuando lo hago, pero ya no es lo mismo. Conocerte mejor me hizo comprender que de verdad te quería, pero que yo no te merecía. No nos merecíamos mutuamente. En este caso fuiste tú la cura y a la vez la enfermedad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario